"EL HISTÓRICO CANJE DE MONEDA DE AGOSTO DE 1961 EN CUBA"

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Hace algún tiempo, mientras buscaba un billete de un peso de 1961 firmado por el Che para completar mi colección me asombraba lo difícil que resulta conseguirlo actualmente y la fuerte suma que me pidieron por uno en una condición bastante pobre. Eso me hizo concebir esta página, para lo cual recurrí a un viejo ejemplar que por suerte conservo del periódico Revolución correspondiente al sábado 5 de Agosto de 1961.

Ese día el pueblo cubano despertó con una noticia inesperada  que aparecía en primera plana:

Por medio de la Ley No. 963 se disponía el canje obligatorio de todos los billetes que circulaban en el país los cuales perderían su fuerza liberatoria y cuyo curso legal se prohibiría. Durante los dos días siguientes serian sustituidos por un nuevo papel moneda que tendría los valores de 1, 5, 10, 20, 50 y 100 pesos.

Siendo Ernesto Che Guevara presidente del Banco Nacional de Cuba - cargo que ocupaba  desde el 26 de noviembre de 1959 -  y bajo su dirección,  se había planificado la compleja operación que en tiempo record  y sin la más mínima filtración se ejecutó felizmente ayudada en primer término por el factor sorpresa y con la cooperación de la Imprenta Nacional de Valores de Praga - República Socialista de Checoslovaquia. Según se cuenta para ello se usó el ardid de transportar la voluminosa y pesada carga disimulada en cajas de armas que miembros de las fuerzas armadas trasladaron a todos los puntos del país que se usarían para proceder al canje.

Fue una medida arriesgada, que resultó exitosa gracias a la admirable forma en que se organizó el complejo proceso de cambio - que debía ser rápido, asequible a toda la ciudadanía  y abarcar todo el territorio nacional - en medio de una situación políticamente compleja, con una fuerte oposición interna y frecuentes confrontaciones con el gobierno norteamericano.  En realidad no hemos podido encontrar una versión creíble entre las muchas que existen en la red sobre la forma en que el Che preparó dicha emisión, como se diseñaron sus piezas, quien decidió sobre los valores y cantidades a imprimir, cuál fue su costo, etc. A saber, nunca se realizó una entrevista o se publicó una reseña en que el mismo o alguno de quienes lo ayudaron de cerca en la tarea contestaran dichas interrogantes. Una lástima para quienes nos interesamos por la historia de dicho asunto desde el punto de vista numismático.

Se cambiaron hasta 200 pesos por persona y los núcleos familiares con sumas mayores las podían colocar en cuentas especiales para su posterior extracción. También las cuentas existentes se respetaron y se fueron pagando a mitad de su cuantía en los años siguientes. Sin embargo el proceso no fue tan sencillo como podría parecer. Para conocer sus detalles podrá el visitante revisar las imágenes de las dos páginas del periódico que contenían la ley en cuestión y las disposiciones pertinentes.  Más bien como una prueba y cambiando nuestro formato usual las incluiremos en grandes dimensiones en la galería de esta página para ver si funciona la idea, sobre todo cuando la revisemos usando un teléfono celular.

Ahora bien, con una mirada de coleccionista, objetivo principal de este trabajo, fue este un hecho que dejo una huella bien interesante en nuestra numismática pues condicionó una serie de factores muy particulares que han influido decisivamente en las características de la colección de billetes de banco cubanos.  Trataremos de enumerarlos:

-Los billetes que circulaban hasta entonces, firmados por Felipe Pazos, presidente y fundador del Banco Nacional de Cuba desde 1948 fueron recogidos todos y se trajeron a La Habana en camiones donde fueron incinerados sin dilación. Sin embargo por razones varias (como que hubo muchos que no quisieron cambiar o depositar todo su dinero por la esperanza que tenían de que la revolución seria derrotada y este recobraría su valor)  millones de pesos en todas las denominaciones (incluso sin circular y generalmente en fajos) perduraron en el país y han ido apareciendo paulatinamente a medida que el tiempo pasa y las familias se convencen de que nunca se redimirán. En estos momentos son piezas más abundantes y fáciles de conseguir que si dicho canje no hubiera existido pues habrían continuado circulado hasta deteriorarse o desaparecer. Así muchos de sus valores están sobrevalorados en los catálogos. Tal vez la única excepción son las piezas de 1 y 5 pesos de 1949 y 1950 que por ser más antiguos y por su pronto deterioro al pasar de mano en mano son difíciles de conseguir en buen estado.

-Caso diferente son los billetes de 500, 1000 y 10,000 pesos de 1950 que por su poca circulación y fácil extracción del país habían sido trasladados en su mayoría hacia Estados Unidos y en estos momentos son muy difíciles de conseguir aquí en Cuba. Sin embargo en el exterior aparecen con relativa facilidad, generalmente sin circular e incluso a precios inferiores de los que refleja el catalogo.

-Sin embargo lo más notorio es la evolución de dicha emisión de 1961 con el paso del tiempo. La peculiar forma en que Ernesto Che Guevara firmó sus billetes, la circunstancia de su prematura muerte en 1967 y su conversión en uno de los grandes mitos del siglo XX, han hecho que estas piezas sean codiciadas por coleccionistas de todos los países del mundo. Sin embargo, el que hace años dicha emisión fuera desmonetizada e incinerada, unido al poco cuidado o interés de los coleccionistas cubanos en adquirirla y conservarla cuando se podía, debido tal vez a las difíciles circunstancias económicas de aquellos primeros tiempos de revolución, han convertido a dichos billetes en ejemplares rarísimos, que sobre todo en buen estado valen mucho más de lo que marcan los catálogos que mantienen los viejos precios de cuando no estaban desmonetizados. Sobre todo las piezas de 1 peso sin circular y la de 100 pesos son bien difíciles de obtener.

Las cosas de la vida: si una de esas personas desconfiadas, ese sábado de hace 59 años, hubiera pedido cambiar los 200 pesos en billetes sucios o gastados que tenía y decidió conservar y esconder (y que hoy en día nada valen)  por dos fajos de billetes de a un peso y los hubiera conservado hoy los podría vender en 2000 dólares sin dificultad. Claro que para adivino Dios me respondería alguien con avanzada edad y los viejos billetes guardados todavía. Esas son las cosas que hacen tan interesante al mundo de  la numismática.

Listado de Imágenes:

No.---Descripción

01---Periódico Revolución del 5 de Agosto de 1961, página 1

02---Periódico Revolución del 5 de Agosto de 1961, página 12

11---Billete de 1 peso, Banco Nacional de Cuba, 1961 (anverso y reverso)

12---Billete de 5 pesos, Banco Nacional de Cuba, 1961 (anverso y reverso)

13---Billete de 10 pesos, Banco Nacional de Cuba, 1961 (anverso y reverso)

14---Billete de 20 pesos, Banco Nacional de Cuba, 1961 (anverso y reverso)

15---Billete de 50 pesos, Banco Nacional de Cuba, 1961 (anverso y reverso)

16---Billete de 100 pesos, Banco Nacional de Cuba, 1961 (anverso y reverso)