“CERVEZAS CUBANAS: HATUEY, POLAR Y TROPICAL - SUS ANUNCIOS COMERCIALES”

Texto
Galería Imagenes

La cerveza es una bebida alcohólica, no destilada, de sabor amargo, que se fabrica con granos de cebada germinados u otros cereales cuyo almidón se fermenta en agua con levadura y se aromatiza a menudo con lúpulo. En realidad no es tan difícil de fabricar. Sin embargo en Cuba durante la época republicana solo existieron tres grandes fabricantes que por su importancia no permitieron competencia alguna: Hatuey, Polar o Tropical-Cristal eran la opción que incluso no dio lugar a un consumo significativo de marcas extranjeras. Alrededor de su historia existen preguntas bien difíciles de responder: cuál fue la preferida… o la más consumida… o la más importante?

Tan complejo resulta el asunto que no podemos abarracarlo en una simple página como las nuestras…sin embargo existe algo bien interesante a lo que queremos dedicarle algunas páginas: los variados tipos de piezas o ítems que alrededor de cada una de ellas existieron y que provocan gran interés entre los coleccionistas.

Sobre la cerveza y su historia todo se colecciona:

-los diferentes botellas y envases que se usaron para envasarla y comercializarla.
-las atractivas etiquetas que identificaron sus marcas en diferentes épocas.

-las latas que surgieron en el siglo pasado y cuyos diseños variaron con el paso del tiempo.

-las jarras de cerámica que se usaron para consumirla sobre todo en países europeos.

-los objetos utilitarios como vasos, copas, almanaques, ceniceros etc., con los nombres o logotipos de sus marcas.

-los carteles en cartón o metal que se colocaban como propaganda en calles y establecimientos comerciales.

A todos ellos trataremos de dedicarle otros trabajos en su momento. Sin embargo en esta ocasión nos ocuparemos de un género bien interesante: los cientos de anuncios comerciales patrocinados por estas tres fábricas de cerveza que aparecieron en las diferentes publicaciones del país.

Fueron estas un reflejo de una fuerte competencia donde se derrocho oficio y creatividad por parte de los diseñadores y anunciantes de la época. Ello dio lugar a atractivas piezas que actualmente resultan magnificas para decorar los establecimientos que gusten de reflejar el pasado cubano. Con sus imágenes prepararemos una galería de imágenes que esperamos resulte de su agrado.

Como complemento revisemos un poco la historia de estos tres fabricantes:

 

Cerveceria Hatuey

En 1862, don Facundo Bacardí Masó fundó en Santiago de Cuba la eminente Compañía Ron Bacardí, S.A., para la elaboración del afamado ron que lleva su nombre, el cual, durante el resto de esa centuria y la siguiente, mantuvo un indiscutible prestigio en todo el planeta.

No obstante, la crisis económica de los años veinte tuvo un serio impacto negativo en la industria, lo cual hizo pensar a los sucesores del fundador en la posibilidad de revertir esa afectación incorporando a sus producciones la fabricación de cerveza, como una nueva fuente de riqueza nacional.

Fue así que en 1927 establecieron en Santiago de Cuba l a primera planta de cerveza y malta, con el nombre de Cervecería Hatuey, S.A., aplicando en ella los mismos métodos progresistas empleados en la fabricación del ron. Las nuevas bebidas conquistaron pronto la preferencia del público por sus excelentes cualidades. La demanda se incrementó con rapidez haciendo imperiosa la construcción en La Habana de una segunda planta cervecera.

La nueva instalación, que recibió el nombre de Cervecería Modelo, S.A., quedó enclavada, en 1946, en el barrio capitalino del Cotorro, km 20 de la Carretera Central, y fue provista de equipos modernos de avanzada tecnología, con los cuales desarrolló una producción que hizo honor a su nombre, convirtiéndose en un verdadero modelo en la elaboración de cerveza de primera calidad, y abasteciendo a toda Cuba de una bebida incomparable dentro de la tradicional supremacía de las producciones de la Casa Bacardí.

Años más tarde, en 1953, la demanda, que continuó en ascenso, llevó a la industria a establecer, en el centro de la isla, una tercera planta, con el nombre de Cervecería Central, S.A., situada en el pueblo de Manacas, con oficinas en Santo Domingo, en la entonces provincia de Las Villas.

Las tres fábricas cerveceras, asociadas entre sí, eran filiales de la Compañía Ron Bacardí, S.A., y todos sus accionistas eran los mismos de la casa matriz. Su presidente era José M. Bosch, y sus vicepresidentes eran Joaquín Bacardí Fernández-Fontecha y Jorge S. Schueg Bacardí. El tesorero era José A. García Braojos, y los vocales Armando Pessino Urbizo, Santiago Herrera Cerra, Pedro Grau Triana y Adalberto Gómez del Campo Allard, los dos últimos casados con damas de la familia Bacardí.

En 1958, los activos totales de las tres fábricas sumaban $11,800,000; su capital líquido era $9,700,000; y sus ventas brutas ascendieron a unos $10,000,000, con una utilidad neta de $1,600,000.

Como una remembranza histórica, el nuevo producto recibió el nombre de Cerveza Hatuey, en honor al cacique indio así llamado, que protagonizó, en los inicios del siglo XVI, la primera rebelión contra el colonialismo español en la isla, siendo capturado por sus enemigos y quemado en la hoguera. Su imagen, de perfil, constituye el emblema de la fábrica y como tal se muestra en las etiquetas del producto.
 

Cervecería Polar

En los primeros años del siglo XX y de nuestra naciente etapa republicana, los economistas cubanos se preocuparon, en gran medida, por la diversificación de la industria nacional, la que en un principio se basaba, fundamentalmente, en las industrias del azúcar y el tabaco, que alcanzaron un desarrollo excepcional. Fue así que muchos empresarios buscaran invertir sus capitales en sectores productivos más variados, estableciendo nuevas fuentes de explotación y de riqueza. Una de aquellas empresas, sin duda una de las más estimables y de mayor aceptación en los gustos del cubano fue la “Compañía Cervecera Internacional, S.A.”, productora de las populares “Cerveza Polar” y “Trimalta”, utilizando como emblema un oso polar. Esta resultó ser una de las manifestaciones más felices de la industria cubana, cuyo prestigio rebasó las fronteras nacionales para irrumpir, con gran provecho, en otros países del mundo.

La Compañía Cervecera Internacional S.A., fue fundada mediante la Escritura No. 69, ante el notario de La Habana Dr. José Ramón del Cueto y Sánchez, el día 25 de febrero de 1911, por un grupo de economistas y empresarios cubanos, bajo la laboriosa orientación del señor Carlos Quer y Torner. Dos meses más tarde, el 23 de abril, se nombró la primera Junta Directiva que regiría los destinos de la Compañía, la cual quedó integrada por los siguientes señores: Presidente: Jesús Rodríguez Bautista; Vicepresidente: Manuel J. Duy; Director General: Carlos Quer y Torner; Vocales: Regino Truffin, Ramón López, Martín Garín, Eusebio García, Francisco Rocaberti y José Colomé; Secretario y Abogado Consultor: Policarpo Luján.

El domingo 27 de agosto del propio año fue colocada la primera piedra para la construcción de los distintos edificios que formarían la fábrica, en una ceremonia en la que actuó de madrina la señora Nina Pérez Chaumont de Truffin y como padrino el entonces Alcalde de La Habana, señor Julio de Cárdenas. Las instalaciones generales de la Compañía ocuparon una gran extensión de terreno que comprendía a las fincas Imperial y San Antonio, con una superficie total de casi 337 kilómetros cuadrados, adquiridas por gestiones del señor Regino Truffin.

En 1914 cesó en sus funciones la primera Junta Directiva, siendo sustituida por otra formada por los señores siguientes: Presidente: Emeterio Zorrilla y Bringas; Vicepresidente: José Marimón; Vocales: Frank Steinhart, Antonio San Miguel, Bernardo Pérez, José Colomé, Armando Godoy y Diego Fernández; Secretario y Abogado Consultor: Dr. Manuel J. Manduley Tapia.

 

El Presidente, Emeterio Zorrilla y Bringas, hombre de excepcional capacidad organizativa en el mundo de los negocios, falleció en agosto de 1920, y en su lugar fue designado su hijo, Emeterio Zorrilla Reboul, quien se mantuvo en el cargo hasta 1934, en que fue sustituido a su vez por Nicolás Sierra, profesional ampliamente dotado para la organización de la industria cervecera.

Además de las edificaciones propias de la fábrica, la Compañía construyó también grandes jardines para el disfrute de amplias masas de la población que estimaba su marca cervecera como la más popular y de mejor sabor. Los célebres Jardines de la Polar estaban dotados de los típicos salones Polar, Merendero Criollo, Patio Sevillano, Terraza China y otros, ornamentados de acuerdo con motivos regionales, en los que se celebraban fiestas, bailes, convenciones, almuerzos y actos sociales de diversa índole.

Otras instalaciones de la Compañía fueron el Parque de Atletismo, que fue el primero construido en Cuba para que la juventud pudiera desarrollar sus actividades deportivas, y el Parque Infantil “Trimalta”, dotado de numerosos aparatos para el recreo y diversión de los niños, que se convirtieron en asiduos concurrentes a ese lugar.

Por otro lado, la Compañía prestaba su concurso, todos los años, al lucimiento de los carnavales habaneros, que tenían lugar en los meses de febrero y marzo, mediante la presentación de atractivas carrozas, desbordantes de de arte y buen gusto, que obtenían siempre los primeros premios por la calidad general de sus elementos publicitarios, y eran seleccionadas por los jurados como las mejores carrozas carnavalescas.

En diversas y sucesivas épocas, la Compañía fue premiada con Diplomas y Medallas de Oro en Exposiciones Internacionales, gracias a la excelente calidad de sus productos, lo que contribuyó a acreditar su famosa marca “Polar” en los mercados de Cuba y el extranjero.

En sus inicios la Compañía estableció relaciones comerciales con los fabricantes de hielo, producto este indispensable para enfriar la cerveza en aquellos tiempos en que aún no existía la refrigeración, y como un recurso publicitario que le daba buenos resultados, la empresa utilizaba fichas metálicas con el emblema de la fábrica, el oso polar, las que entregaba, en calidad de obsequio, a los dueños de cafés, bares y cantinas que eran sus clientes habituales, para que por medio de tales fichas pudieran adquirir el hielo, sin costo alguno, en las fábricas de dicho producto. Esta táctica hacía que aquellos comerciantes que se beneficiaban con la compra gratis, mantuvieran sus preferencias por las producciones de la Polar, aunque otros fabricantes de cerveza hacían también uso del mismo recurso.
 

Cervecería La Tropical

El 21 de julio de 1888 la familia Blanco Herrera, importante grupo de industriales habaneros, fundó, mediante escritura pública, la sociedad anónima “Nueva Fábrica de Hielo”, propietaria de la “Cervecería La Tropical”, fijando su sede en los terrenos de la antigua tenería Xifré, en la calle Infanta esquina a Universidad, donde hoy se halla el antiguo Parque de la Normal, ahora dedicado a la memoria de Carlos J. Finlay. La sociedad estaba compuesta por 89 accionistas, con un capital inicial de 22 mil pesos. Al siguiente año se dio inicio a la producción de la Cerveza Tropical asociada al hielo, haciéndose cargo de su venta en La Habana la firma Verenguer Negra y Compañía, la que en poco tiempo, debido al calor sofocante de la Isla, logró que las acciones se elevaran de modo extraordinario hasta llegar a 150 mil pesos, convirtiéndose la Tropical en uno de los pilares centrales de la economía cubana de aquellos tiempos.

Al prosperar y dilatar su radio de acción económica, adquirió en 1890, en la margen izquierda del río Almendares, cerca de Puentes Grandes, la finca donde levantó, airosa y gallarda, la gran fábrica de la Cervecería La Tropical, modelo de su género y una de las más relevantes del continente americano.

Se cree que en el desarrollo de esta industria influyó la contratación que hicieron a varios maestros cerveceros alemanes dotados de vastos conocimientos tecnológicos y una gran experiencia en la fabricación del láguer, los que opinaron sobre las modernas máquinas instaladas en Cuba afirmando que con ellas se podía fabricar la mejor cerveza del mundo.

En 1899 se produjo la primera intervención militar norteamericana en la Isla, y el gobierno norteño introdujo la venta de cervezas de los Estados Unidos, a la vez que fijó un elevado arancel a las cervecerías cubanas, haciendo decaer el consumo y la producción del láguer nacional. No obstante, durante aquel período la Tropical comenzó su ampliación y modernización; algunas de sus bodegas, que eran de madera, fueron sustituidas por otras de mampostería, a la vez que se levantaron nuevos almacenes.

En la primera década del siglo XX la Tropical buscó la forma de contraponerse a la penetración de la industria norteamericana, creando su propio monopolio, para lo cual compró otras fábricas recién surgidas que no pudieron resistir la competencia. La más importante de aquellas fábricas fue la Cervecería Tívoli, ubicada en la Calzada de Palatino, que producía la Malta Tívoli y la Cerveza Marca T, esta última en botellas de cerámica de notable dureza. Esta adquisición trajo a la Tropical significativos resultados económicos que le permitieron unir las dos fábricas mediante la construcción de un ferrocarril desde las márgenes del Almendares hasta Palatino, así com o una represa y un acueducto, con su correspondiente sistema de tuberías, para surtir de agua pura y cristalina a la Tívoli desde el manantial San Gerónimo, ubicado en la cercanía de Puentes Grandes.

En los siguientes años la Tropical siguió mejorando y ampliando sus instalaciones industriales hasta que una baja en el consumo obligó a la dirección de la fábrica a realizar ajustes y pensar en la introducción de nuevos productos, que serían elaborados en las instalaciones de la Tívoli. Así llegaron al mercado, con grandes despliegues publicitarios, la “Maltina Tívoli Vitaminada” y la “Cerveza Cristal Palatino”, dos novedosas bebidas que recibieron gran aceptación por parte de la población cubana.

La Cervecería La Tropical tuvo amplias proyecciones no solo en el campo de la economía y la industrialización del país, sino también en el desarrollo de diversos aspectos culturales, sociales y deportivos. Así construyó, alrededor de 1927, los hermosos Jardines de la Tropical, célebres en toda Cuba y en el extranjero por su amplitud, exuberante vegetación y diversidad de posibilidades de recreo y esparcimiento para el disfrute de los consumidores de sus productos y el público en general. Estaban además dotados de amplios salones donde se celebraban todas las semanas fiestas bailables, verbenas, meriendas, homenajes y otras actividades de sociedades, colegios, instituciones privadas, grupos particulares y demás manifestaciones de la vida colectiva.

Dos años después, en 1929, construyó en la Calzada de Columbia, en Marianao, el magnífico Stadium de la Tropical, con capacidad para 15,000 personas, apropiado para la celebración de toda clase de eventos deportivos, y la Arena Cristal, que constituía un excelente lugar para el desarrollo físico de la juventud. Al propio tiempo, estos centros se utilizaban como eficientes medios de propaganda para los productos elaborados por la empresa.

Una nueva crisis provocada por la baja de los precios del azúcar afectó notablemente a la industria cervecera cubana, golpeando con fuerza a la Tropical, pero esta logró reponerse por la eficaz iniciativa de sus directivos, que lanzaron al mercado otro nuevo producto: la cerveza negra “Tropical 50”, que en breve tiempo consiguió ganar también la aceptación popular a pesar de su distintivo sabor.

Las altas y bajas devenidas en crisis y su posterior recuperación influyeron negativa y positivamente en la industria. Un tambaleo primero, algunas pisadas sólidas después para finalmente llegar a poner bien los pies en la tierra, fueron los pasos que dio la Tropical para erigirse en una gigantesca industria cervecera acondicionada para controlar y garantizar una sola y uniforme producción en toda la isla. Sin embargo, la Tropical nunca pudo llegar al control total de la producción cervecera nacional, aunque sí pudo dominar cierta preferencia popular además de rebasar los predios nacionales en ocasionales intentos.

A mediados del siglo XX la Tropical había alcanzado una producción mensual de 6 millones de litros de cerveza, con una capacidad de embotellado de 550 mil botellas en ocho horas de labor, mientras la planta de hielo producía 600 toneladas diarias. Por su parte, trabajaban en la fábrica 820 personas, entre empleados, obreros, vendedores y ayudantes, que devengaban en total la importante suma de casi 3 millones de pesos al año, por concepto de sueldos, jornales, comisiones y descanso retribuido.

Las marcas de cerveza de esta compañía en el período antes mencionado, muy conocidas y apreciadas tanto nacional como internacionalmente, fueron “La Tropical”, “Cristal”, “Maltina”, “Tropical 50” y “Malta Cristal”, todas elaboradas a base de lúpulo y malta de la mejor calidad, difícilmente insuperables entre las de su género en el mundo.

En sus últimos años antes de ser intervenida por el Estado cubano, la empresa era dirigida por una Junta General compuesta por 526 accionistas y una Junta Directiva de 25 miembros, integrada por los siguientes señores:

Presidente: Julio Blanco Herrera.

Vicepresidente primero: Ramón Blanco Herrera.

Vicepresidente segundo: José Rueda Bustamante.

Vocales propietarios: Venancio Zabaleta Aramburu, Narciso Macía Barraqué, Dionisio Ruisánchez Fuentes, Cayetano García Lago, Juan Gelats Botet, Antonio Rodríguez Vázquez, Ángel Aixalá Roig, José Rueda Serna, Cosme María Blanco Herrera, Enrique Bacuas Pereira, Leopoldo Giménez Cabrera y Julián Cobo Gordon.

Vocales suplentes: Alberto García Tuñón y Mazorra, Cosme Blanco Herrera Ducassi, Julio Blanco Herrera Clavería, Álvaro Álvarez Fonts, Basilio Real Alemán y Narciso Gelats y Suárez-Solís.

Inspector General: José Hevia Herrera.

Administrador General: Rafael Baguer y Álvarez de la Viña.

Subadministrador General: Cosme Blanco Herrera Ducassi.

Secretario y Abogado Consultor; Antonio de la Carrera y Fuentes.

Sin duda, la Cervecería La Tropical constituyó siempre un feudo de la familia Blanco Herrera, como se puede apreciar por esta última Junta Directiva, donde los miembros del clan tuvieron una significativa representación.

 

LISTADO DE IMÁGENES INCLUIDAS EN LA GALERIA ADJUNTA:

 

No.---Descripción

H-01---Entre punto y punto… a tomar Hatuey … ¡y punto!

H-02---Entre punto y punto… a tomar Hatuey … ¡y punto! (otro diseño)

H-03---Entre punto y punto… a tomar Hatuey … ¡y punto! (otro diseño)

H-04---¡Dame una HATUEY! … siempre en su punto

H-05---Que todo se alegría para Ud.….!Ud. se la merece!

H-06---La exquisita sabrosura de la perfección…Ponme un ejemplo… ¡Dame una Hatuey!

H-07---Jacarandoso pedacito de Domingo…!Ud. se merece su HATUEY bien fría!

H-08---Refrescante pedacito de domingo de todos los días.…!Ud. se merece su HATUEY bien fría!…

H-09---Asi da gusto trabajar.…!Ud. se merece su HATUEY bien fría!… …

H-10---La exquisita sabrosura de la perfección…Ponme un ejemplo… ¡Ponme una Hatuey…siempre en su punto!

H-11---Malta Hatuey…La Malta de los Campeones

H-12---Hatuey…Entre punto y punto… a tomar Hatuey … ¡y punto! (Cubilete)

H-13---Para gustos se han hecho estas cervezas…Cerveza Hatuey, jacarandosa siempre en su punto.

H-14---¡Razón tenía Fortunato!... Hatuey me gusta…y me regusta ….Ud. se la merece… ¡Pida su HATUEY bien fría!

H-15---Con Hatuey jacarandosa… ¡Qué bien me siento Pelencho!

H-16---¡Qué bien me siento Pelencho!...Con Hatuey Jacarandosa… (Pareja)

H-17---¡Qué bien me siento Pelencho!...Con Hatuey Jacarandosa… (Cara y copa de cerveza)

H-18---Cerveza Hatuey…en su punto…ni amarga…ni dulce…siempre igual!

H-19---Dese gusto 4 veces con Hatuey…La gran cerveza de Cuba.

H-20---Da gusto estar con ella: está como a usted le gusta… ¡Sabrosísima!

H-21---Entre punto y punto… a tomar Hatuey … ¡y punto! (Máquina de escribir)

H-22---Felices Pascuas…Usted se las merece…Hatuey…La gran cerveza de Cuba.

H-23---La cerveza de todo el año! ¡Siempre la mejor!

H-24---Dos ejemplos de exquisita perfección…Tome Hatuey ¡Siempre en su punto!

H-31---En su punto…Hatuey…la gran cerveza de Cuba.

H-32---Por algo son más los que toman Hatuey…La gran cerveza de Cuba.

H-33---Hatuey Cerveza… Bacardí

H-34---La que más me gusta… Hatuey…La gran cerveza de Cuba.

H-35---¡Que gusto tan Jacarandoso siente Ud. al tomar la sabrosísima Hatuey bien fría! ¡Jacarandosa!

H-41---Bacardí Gráfico

H-42---Hatuey…Conozca el desarrollo de la nueva etiqueta.

H-51---Pida Hatuey…Le darán cerveza.

H-52---Hatuey…(pareja en playa con trío al fondo)

H-53---Boxeador Nino Valdes con botella de Malta Hatuey

P-01---Para la vida gozar: mujeres y…cerveza Polar.

P-02---Si una mujer te provoca sed intensa de besar…y si el calor te sofoca…Toma cerveza Polar. (Azul)

P-03---Si una mujer te provoca sed intensa de besar…y si el calor te sofoca…Toma cerveza Polar. (Blanco y negro)

P-04---La cerveza del pueblo…y el pueblo nunca se equivoca…Brinde siempre con cerveza Polar.

P-05---Un tesoro de Cuba: Cerveza Polar.

P-06---Cerveza Polar… Clara especial…cada día más…cada día mejor.

P-07---Here is How…Polar Beer

P-08---Polar beer…What we will miss, when we go back.

P-09---Hay opiniones pero… a mi que me den Polar

P-15---¡Brinde…Brinde con Polar!....Polar sabe a calidad.

P-21---Polar la cerveza cariñosa…la cerveza familiar…Trimalta Polar…repone y triplica sus energías... ¡téngalas siempre en su casa!

P-22---Esto solo se da en Cuba…Disfrútelo con Polar

P-26---Cerveza Polar… “Cada día mejor.”

P-27---Acción Ferrocarril…Operación Industria Cubana…y mucha Polar bien fría.

P-31---Gambrinus dice: Trimalta en su hogar, cierra la puerta a las enfermedades. Más extracto. Menos alcohol.

T-01---Cervecería La Tropical…Como dijo Martí: con todos y para todos.

T-02---Yeyo y Pelayo: Para brindar por la patria hay que hacerlo con cerveza Tropical.

T-03---Con todos…y para todos nuestro Gran Stadium…Deme media Tropical.

T-04---Bohemia Aniversario de la Tropical

T-05---Cervecería La Tropical…1938, 1890, 1897…Como dijo Martí: con todos y para todos.

T-06---Desde 1888 hasta hoy muchas cosas han cambiado…lo que no ha cambiado es ….la magnífica calidad de nuestras cervezas…Cervecería La Tropical.

T-07---Tropical es una cerveza más fuerte…distinta…extraordinaria.

T-08---Pareja con una botella de cerveza La Tropical al fondo

T-09---Cervecería La Tropical…Concursos de Billetes de la Lotería Nacional.

T-11---Cuba es Tropical…seamos tropicalistas…El ambiente seduce…Todos toman Cerveza “Tropical”…La mejor.

T-12---Cuba is Tropical …Be Tropicalist…It is tempting…All drink Tropical Beer…Cuba’s best.

T-13---The Discovery of the land of real “Tropical” and “Cristal” beers.

TC-01---Todos la desean…Cristal.

TC-02---Si Cristal está presente…Hay ambiente

TC-03---A cualquier hora…en cualquier parte…Cristal…Clara…Ligera…Sabrosa.

TC-04---…Todo es mejor con cerveza Cristal

TC-05---Ahhhhh…Cristal bien fría. Si Cristal está presente ¡hay frescura y ambiente!

TC-06---No hay que verla para conocerla…Cristal ¡La más sabrosa!

TC-07---Oiga! Ha probado Ud. Cristal últimamente? …Está como nunca…Una cerveza ¡definitiva!

TC-11---Todo es mejor con Cristal todos los días del año. (Noviembre 1957)

TC-12---Todo es mejor con Cristal todos los días del año. (Enero 1957)

TC-13---¿Hay ambiente, mi gente? Pida cerveza Cristal…Clara, ligera y sabrosa.

TC-14---Modelo con cerveza Cristal y copa en la mano.

TM-01---El ángel de los niños derrama sobre Cuba el mejor alimento para nutrirlos y vigorizarlos…Obsequio de la Maltina Tivoli.

TM-05---Modelo recostada a botella de Maltina Tivoli.